El compromiso de querer ser torero (28/11/2017 por Isabel Lozano)

EL VALOR MARCA LA DIFERENCIA

La definición de compromiso se utiliza para describir una obligación que se ha contraído. Para torear existe la oportunidad de elegir con vocación, madurez y responsabilidad.

Torear es un arte, los toreros artistas. Es una profesión de reglas, sobre todo de las antiguas, y pocos se atreven a romperlas.

Es un mundo de injusticias y sueños rotos, donde el torero se compromete por amor a un imponente animal, un toro que puede escribir un nuevo destino en un abrir y cerrar de ojos. Lo bueno es que existen los milagros, cogidas ilesas, tardes de gloria, hacer de este arte efímero que permanezca y así poder ser recordado para la historia.

Ser torero va a la par de una forma de vida peculiar, con mucho sacrificio, distinta a cualquier otra profesión. Un torero tiene que entrenar mucho y prepararse tanto física como mentalmente. La mente de una persona que se juega la vida no tiene explicación, será por eso que se dice que están hechos de otra pasta… El campo bravo es el escenario idóneo donde mejorar día a día. Correr hasta que no te quede aliento, torear de salón hasta perfeccionar un solo movimiento, tentaderos, faenas de campo…

Durante las temporadas, es necesaria la soledad, una vida rutinaria donde las grandes recompensas aparecen delante de la cara de un toro, donde no existen dudas, es o todo o nada. Aunque mejor, que os lo cuenten los maestros.

Hay épocas buenas, regulares, malas… como todo en la vida. Hay que aprender a superarte cada día, no existe el conformismo. Con el presente, es con lo que te labras el futuro del mañana.

Ser torero es un proceso de paciencia y evolución; Lo más importante es no perder la fe en uno mismo, con tesón y convencimiento las metas son alcanzables. Como ejemplo de lo que os estoy mostrando, vamos a escuchar a dos iconos del toreo y del compromiso.

Cuando se pone el alma y el corazón todo se acaba consiguiendo. El toreo es el único arte que juega con la muerte, por lo tanto, no es un compromiso cualquiera, es vital.

Las diferentes personas que se comprometen desde que son niños hasta que llegan a lo más alto profesionalmente dentro de un mundo tan reducido pero que es capaz de crear una gran afición . El compromiso con la profesión desde diferentes puntos de vista.

Si nos comprometemos vocacionalmente con la profesión hacemos realidad nuestros sueños, como nos implicamos desinteresadamente con los objetivos que nos marcamos.

Ser torero es una forma de vida de pleno compromiso con la profesión. Perseguir nuestros sueños por encima de todo.Dejar claro que mientras haya un niño que quiera ser torero el compromiso con la fiesta brava estará siempre presente y dar a conocer la profesión y el pensamiento de un torero.

Día 28 de noviembre de 2017

Escrito por: Isabel Lozano

Deja un comentario