Fakenews, poder y periodismo en la era de la posverdad y ‘hechos alternativos’ (21/03/2018 por Carlos Elías)

En 2016 se produjeron dos acontecimientos que nos han modificado la visión del poder, del periodismo y de las relaciones periodismo-poder. Uno fue el referéndum de salida del Reino Unido de la UE (Brexit); y el otro la elección de Donald Trump como presidente de EEUU. Ambos conmocionaron a politólogos y sociólogos pero, sobre todo, a los periodistas: ¿cómo explicamos en las facultades que había ganado Trump quien tenía a todos los medios influyentes en su contra -desde el New York Times al Washington Post, el Huffington Post, CNN,NBC, ABC, MSNBC, Usa Today, Atlantic Magazine…? Pocas veces medios de derecha, izquierda y centro se habían unido en una campaña anti-alguien como en el caso de Trump; y, sin embargo, ese “enemigo” ganó. “¿Ya no influyen los medios influyentes?”, se preguntaban los columnistas.

El poder y los medios se han alarmado. Es un fenómeno reciente –la pérdida de influencia de los medios “poderosos”- y el mundo será distinto. Desde el siglo XVIII y, sobre todo, desde el XIX y XX los medios de comunicación de masas han sustituido a las iglesias como suministradores de la narrativa hegemónica. La cultura occidental, sobre todo la anglosajona, tras la Ilustración, se ha centrado en dos premisas: en la búsqueda de la verdad y en su acceso público (Elías, 2015). Y las dos herramientas que ha usado para ello son la ciencia –el método científico como fórmula de búsqueda- y el periodismo que, con técnicas similares (el proceso de verificación de una noticia se inspira en el método científico), persigue el mismo objetivo. La imprenta fue importante porque democratizó el acceso a los libros (y con ellos el conocimiento), pero también, no lo olvidemos, supuso el nacimiento de la prensa y su influyente papel.

Ambos–método científico y prensa- son creaciones burguesas que han dado un enorme poder y, por qué no decirlo, prosperidad económica, política, tecnológica y cultural a Occidente sobre otros pueblos y culturas del planeta(Jacob, 1988). China inventó la imprenta y el papel; pero no el método científico ni el periodismo (que son europeos); y, por ello, perdió hegemonía desde el XVIII. Si ahora la ha recuperado es porque ha sido consciente del papel de la ciencia (es la segunda productora del mundo) aunque, todo hay que decirlo, no del periodismo.

La verdad, o la búsqueda de la verdad, es algo fundamental para el liberalismo burgués porque permite tener información basada en datos extraídos mediante procesos lógicos con la que realizar elecciones en un entorno –el liberal- donde,supuestamente, el valor máximo es la libertad del individuo. Esa libertad lleva la “condena” de tener que tomar constantemente decisiones y, para ello, hace falta información fidedigna: desde qué terapia o medicamento comprar para una enfermedad hasta qué partido votar o qué champú adquirir.

Ver artículo completo en PDF

Deja un comentario